Elegir un curso de francés para principiantes online tras meses de dudas

2026.07.21
Elegir un curso de francés para principiantes online tras meses de dudas

Todavía tengo ese olor a café tostado pegado en el polo de la cafetería y el cansancio de haber cerrado el turno tarde aquí en Trujillo, pero me senté un rato en la cama con el celular antes de dormir. Afuera se escucha algún carro pasar de vez en cuando y mi gato ya se acomodó encima de mis pies, justo cuando decidí pausar el dorama que estaba viendo para intentar entender una película francesa que me recomendaron. No entendí ni el bonjour, de verdad. Fue ese momento de frustración silenciosa el que me hizo darme cuenta de que llevo desde finales de diciembre dándole vueltas a la idea de aprender francés, pero siempre poniéndome la excusa de que ya tengo suficiente con el coreano y la universidad.

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Ese domingo en Trujillo que cambió el plan

Elegir un curso de francés para principiantes online tras meses de dudas no es tan fácil como parece cuando ya tienes el cerebro medio configurado para otros idiomas. Hace unos tres meses, justo en abril, me vi buscando en Hotmart como loca mientras esperaba que terminara de pasar el café en la máquina de la cafetería. Miraba los módulos, leía las descripciones y sentía esa parálisis de no saber si iba a poder con otro alfabeto o con otra pronunciación extraña. Al final, el francés me atrae por lo mismo que el coreano: esa musicalidad que tiene, aunque sea un mundo totalmente distinto.

Celular mostrando un curso de francés en una cafetería de Trujillo

Lo que pasa es que hay como 321,000,000 de personas hablando francés en el mundo y yo aquí, sin poder pasar del saludo básico. Me puse a pensar en cuando empecé con el coreano, copiando letras de los subtítulos en un cuaderno barato que todavía guardo. Con el francés quería algo que no me hiciera sentir que estaba de vuelta en una clase de secundaria aburrida, sino algo que pudiera avanzar a mi ritmo, tal vez entre clases de la universidad o en mis ratos libres el domingo por la noche.

Entre el hangul y el 'bonjour'

Me pregunto si mi cerebro tiene espacio para el francés después de memorizar tantas estructuras gramaticales coreanas esta semana. Ya me sé las 24 letras del Hangul de memoria y a veces siento que si meto un idioma más, se me van a cruzar los cables. Pero el francés tiene esos 6 niveles del Marco Común Europeo que parecen una montaña gigante cuando apenas estás en la base mirando hacia arriba. Lo bueno es que, a diferencia del coreano, muchas palabras en francés se parecen al español, y eso me dio un poquito de esperanza entre tanto caos de parciales.

El problema es que la mayoría de cursos que encontraba eran demasiado... rígidos. Me recordaban a esos libros de texto pesados que nunca terminas de leer. Yo quería algo más real. Por eso, cuando encontré el programa de Francés de Cero a Pro, me detuve un segundo. Se sentía estructurado, sí, pero no de esa forma que te asfixia. Me recordó un poco a mi primer curso de coreano en Hotmart, ese que pagué barato para tener un orden y no andar saltando de video en video en YouTube sin rumbo.

Por qué me costó tanto elegir un curso

La verdad es que pasé semanas comparando. Estaba entre ese y Francés peape, que también se veía bueno para situaciones de viaje. Mi duda era si realmente necesitaba un curso o si podía hacerlo sola como al principio con los k-dramas. Pero el francés tiene una gramática que, si no te la explican bien desde el inicio, te pierdes. No es como el inglés que lo escuchas en todos lados. Aquí, si no entiendes por qué la terminación de una palabra no se pronuncia, terminas hablando cualquier cosa.

Comparación de apuntes de coreano y francés en cuadernos de estudio

Después de rendir mis parciales en junio, me senté un domingo con un té frío y me dije que ya bastaba de procrastinar. Había estado leyendo sobre mi rutina para estudiar coreano trabajando y terminando la universidad y me di cuenta de que si pude organizar eso, podía meterle media hora de francés al día. No necesitaba ser experta mañana, solo necesitaba empezar. Fue ahí cuando finalmente hice clic y me inscribí. Sentí un alivio raro, como cuando por fin terminas de limpiar la barra de la cafetería después de un turno de locos.

Mi método 'anti-gramática' para el francés

Aquí es donde me pongo un poco rebelde con lo que dicen los profesores. Olvídate de los cursos estructurados para principiantes que solo te dan tablas de verbos; si ya consumes K-dramas, sabes que es más efectivo aprender francés desde contenido nativo subtitulado que desde lecciones gramaticales lineales y tediosas. Mi plan con el curso es usarlo como un mapa, pero mi verdadera escuela van a ser las películas y la música, igual que hice con el coreano. Si no escuchas el idioma en situaciones reales, las reglas no se te quedan nunca.

He estado intentando aplicar lo que sé de aprender francés peape para comunicarte en situaciones reales de viaje pero adaptándolo a mi vida aquí en Trujillo. Por ejemplo, trato de pensar cómo pediría un café en francés mientras estoy trabajando. Esos pequeños ejercicios mentales ayudan más que estar una hora memorizando el pasado compuesto. El curso de Francés de Cero a Pro me sirve para cuando me quedo trabada con algo técnico, pero el resto del tiempo trato de que el idioma fluya solo en mis oídos.

Estudiante practicando francés con una película y un libro de ejercicios

El sonido de las páginas y el nuevo comienzo

Hoy estuve un rato en el escritorio y fue una sensación extraña: el sonido de las páginas de mi cuaderno de coreano mezclándose con el roce de mi nuevo lapicero para apuntar palabras en francés. Se siente como si estuviera engañando un poco a mis estudios de coreano, pero a la vez me emociona. El francés tiene sonidos vocálicos que no existen en español, muy parecidos a algunos matices que encuentro cuando practico cómo usar las partículas de coreano para principiantes y trato de que la entonación suene natural.

Ya es tarde y mañana me toca turno temprano en la cafetería, pero me voy a dormir contenta por haber dejado de lado las dudas. A veces nos pasamos meses pensando en el "mejor momento" o el "mejor curso" y nos olvidamos de que lo importante es simplemente abrir el primer módulo y ver qué pasa. Si te da curiosidad empezar algo nuevo pero te da miedo que no te dé el tiempo, te diría que pruebes con Francés de Cero a Pro; al menos a mí me está quitando ese peso de no saber por dónde arrancar sin morir en el intento.